Caso de uso · entrenamiento
Una app de gimnasio puede ser mucho más simple si solo tiene que servirte a ti
Registrar una rutina es un buen ejemplo de software personal: el problema es conocido, pero cada persona quiere organizar ejercicios, series, notas y progresión de una forma distinta.
El problema de una app genérica
Una aplicación comercial necesita cubrir muchos tipos de entrenamiento y muchos perfiles. Eso puede traducirse en menús, métricas, cuentas y funciones que una persona concreta quizá no necesite.
Una primera versión personal
Una miniapp podría empezar únicamente con la rutina del día, un registro sencillo y una nota. Si funciona en el uso real, después se decide si merece la pena añadir historial, progresión, gráficos o versión móvil.
Lo importante no es competir con una app comercial
La ventaja no está en tener más funciones. Está en que la herramienta responda exactamente a tu necesidad y pueda cambiar cuando cambie tu forma de entrenar.